Al entrar a la casa, Jordan se cubrió con una bata y sentada en uno de los finos muebles de la sala, me pidió que le contara en qué podía ayudarme.
—Usted es el CEO de la cadena hotelera Amazon´s ¿no es cierto? —Me interrumpió Jordan cuando estaba a mitad de mi exposición de los hechos que me habían llevado allí, con sus ojos aguamarina fijos en los míos, como si pretendiera escrutar en mi alma.
—Así es, sí señora —respondí—. Como le decía…
—Puedes llamarme Jordan, si te parece más correcto y m