Contaba con muy poco tiempo para tener algo que me permitiera mejorar mi posición en la negociación que estaba por sostener con Anthony, el amigo sudafricano de Esmeralda que vino a fijarse en ella en el peor momento posible, porque faltando solo una hora para las cuatro de la tarde, Gerardo regresó a mi oficina y lo primero que me dijo fue que mi gatita estaba en la lista de participantes amenazados de ese día de prueba.
Quise preguntarle a Gerardo por los detalles de esa información y saber l