Mundo ficciónIniciar sesiónAlisté a Verónica temprano y esta vez recordé bañarme antes de que tocaran el timbre. Era el chófer de Héctor, que pasaba para llevarnos al almuerzo en la casa de su mamá. Me seguía intrigando esta invitación tan particular, hasta que, en la conversación que sostuve con el chófer, me reveló que la señora Regina -así se llamaba la madre de Héctor- era tambi&e







