Mundo de ficçãoIniciar sessãoElla volvió a enmudecer y terminó por asentir, el moreno se giró y solo alzó una mano a modo de despedida antes de rodear su auto y subir a él.
—Cielos— mencionó la joven al perder el aliento, mientras giraba y cerraba la puerta.
La duda de no estar haciendo lo correcto picó en su cabeza, aun así, siguió firme, sin saber exactamente por qué.
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