Dos sonoros golpes en el cristal llamaron la atención de Leia, Kristel y Elric.
—El partido continúa, ¿no vienen? — Hillary hizo un movimiento de cabeza invitándolos a entrar.
—Oh, por supuesto— dijo Elric y se adelantó llevándose de la mano a Kristel.
—Bien, el partido no es lo que más deseo ver— se quejó la castaña y aun así lo siguió.
—Llamaré a Caleb— informó Leia al caminar con ellos, dándose cuenta que muy buena anfitriona no estaba siendo al haber dejado a aquellos dos solos.
—Bien,