Mundo de ficçãoIniciar sessãoLeia suspiró agotada — No recuerdo que las escaleras fueran tantas — se quejó con cierta gracia y siguió subiendo.
Apenas pasaba del mediodía cuando recibió un mensaje de Hillary, la pelicorta la invitaba a reunirse en su antigua habitación, esa que por varios meses compartió con Kristel, y aunque si bien tenía trabajos que realizar y temas que repasar, también era cierto que no tenía cabeza







