Mundo ficciónIniciar sesiónValeria despertó sola.
No fue inmediato. Durante unos segundos permaneció inmóvil, con los ojos cerrados, escuchando el silencio de la habitación como si todavía esperara percibir el ritmo ajeno de una respiración que ya no estaba allí. El lado izquierdo de la cama permanecía intacto. Frío. Demasiado ordenado.







