Mundo ficciónIniciar sesiónLa comitiva se detuvo frente a un edificio blanco de líneas severas, demasiado limpio para el momento que estaban viviendo. Grandes ventanales rectangulares devolvían la luz de los focos como si el lugar estuviera preparado para observar, no para acoger. No había carteles visibles ni emblemas innecesarios. Solo un acceso principal amplio, flanqueado por seguridad privada, y una sensación incómoda de aislamiento absoluto. Aquello no era un hospital cualquiera. Era un







