Mundo ficciónIniciar sesiónValeria salió del restaurante con el café aún haciéndole efecto y una enorme falta de entusiasmo latiendo detrás de los ojos. Había ido mentalizada para un día de playa, un chapuzón en la piscina infinita, un masaje quizá… Y, sin embargo, ahí estaba: con Martha siguiéndola como una sombra elegante, carpeta en mano, lista para arrastrarla por media isla en nombre de “l







