~ Amalia ~
El silencio en L'Ombra era más aterrador que el tiroteo en el muelle.
Dante había pasado el día encerrado con Eleanor y Marcus, planeando como contraatacar contra los Santino, pero conmigo se comportaba de una manera que me revolvía el estómago, con gratitud.
Me había enviado flores a la suite, comida de los mejores chefs y, lo más perturbador de todo, me había devuelto mi pasaporte y una llave de su propia caja fuerte personal.
— Me demostraste que tu lealtad va más allá del