Alba asintió después de hablar con el médico, regresó a la habitación con las manos apretadas contra el esternón para domar el dolor.
—Gracias, doctor, voy a… hacerlo todo como usted diga, todo por el bien de Massimo.
—Bueno, eso es todo, lo tendremos dos días más en observación y luego podrá ser dado de alta —el médico extendió una tarjeta—. Este es el número de un buen servicio de cuidado y fisioterapia por si no puede estar al pendiente todo el…
—Yo me encargaré, pero gracias.
Dijo antes de