—Tienes que acompañarme o encárgate de que esa mujer se largue de mi vida, no puedo arriesgarme y que todo se vaya al carajo —me levanto abruptamente del sillón—, nos tenemos que ir, ya los documentos de la boda están en proceso y también en manos de ese bendito abogado que me tiene retenida mi herencia.
—Ella está celosa y estoy completamente seguro de que intentará arruinar tu vida, pero no todo es malo porque ella piensa que te enamoraste —al escuchar que todo lo que dice tiene sentido mi cu