—Quédate callada secretaria de cuarta, crees que lamiéndole los zapatos a esta piojosa podrás adquirir un aumento de salario.
Y ahí vienen los insultos, me caracterizo como una chica tranquila, pero cuando me encuentran, me encuentran.
—Ja, al parecer la chica se le ha perdido algo, corazón, puedes llamar a seguridad, esta señorita no ha sido invitada a mi casa —lo último lo recalco, saboreando las palabras y levantando pecho.
Ella puede ser la chica del año, ese tipo modelo, sin embargo, para