Esboza una enorme sonrisa y me dice lo feliz que le da escuchar que estoy dispuesta a casarme y que el viaje que tendremos será pronto. Se abalanza hacia mí con mucho cuidado y comienza a llenarme de besos por toda la cara.
—Amor, no desvíes el tema, quiero que me digas dónde iremos.
—Ssshhh… —me interrumpe poniendo un dedo en mis labios haciéndome callar—. No desesperes, pronto lo sabrás mi amor—une sus labios con los míos hasta sentir como sus dientes atrapan mi labio inferior y lentamente lo