Una vez terminado el baile, Valentino se inclinó para dar por finalizada la pieza y buscó a su mujer. Su esposa. Aquella palabra parecía le causaba un hilo de electricidad por su cuerpo y se acentuaba cada vez que la veía. No estaba tan mal después de todo. Creyó que sentiría repulsión, o quizás fuera porque la mujer que le correspondía a su anillo dorado era la que deseaba más con cada minuto que pasaba. La buscó entre la multitud.
La halló riéndose junto a Roberto y Rose mientras miraban el i