Capítulo 31: La red en la sombra
Palacete de los Delacroix – 1 de la madrugada, domingo
La noche era profunda, el silencio absoluto. Camila Delacroix no había abandonado su despacho. Ante ella, tres pantallas mostraban líneas de código verde que desfilaban sin cesar. Su ordenador central, una bestia de potencia cifrada, estaba conectado a varios servidores remotos.
Acababa de cruzar una línea.
El pirateo del teléfono de Lucas. Había dudado semanas, pero después de la subasta, después de su mira