Capítulo 32: La tenaza
Banco Delacroix – 8 de la mañana, lunes
La luz blanca del invierno inundaba el vestíbulo de mármol. Los empleados llegaban en silencio, engullendo sus cafés, consultando sus móviles. Nadie esperaba la explosión mediática que iba a sacudir la mañana.
Camila Delacroix estaba en su despacho desde las 7 de la mañana. Había releído el expediente de la OPA una última vez, verificado cada cláusula, cada firma. El maestro Delattre le había confirmado la presentación de la oferta