Dos días después.
La mañana amaneció extrañamente tranquila.
En el departamento, el silencio era tan profundo que parecía contener la respiración junto con toda la familia.
Omar se había levantado antes que todos.
No había podido dormir demasiado.
Aquella mañana descubriría si el tratamiento experimental realmente había funcionado... o si todo aquello había sido únicamente un espejismo.
Entró despacio a la habitación de los bebés.
Murad ya estaba despierto y agitaba las pequeñas manos al verlo a