—¡Hermano, estás exagerando! —la voz de Nassira rompió el silencio del salón con una mezcla de nerviosismo y falsa calma—. Esto es un malentendido que ya se arregló. Por favor, olvídalo. Lo último que quiero es que pelees con tu esposa… menos ahora que deberíamos estar pensando en tu nueva boda.
La palabra boda cayó como una chispa en gasolina.
El ambiente cambió de inmediato. Omar se quedó completamente inmóvil.
No fue un movimiento visible.
Fue algo más profundo.
Una tensión silenciosa que rec