Las manos de Inaya comenzaron a temblar de forma incontrolable.
El elegante paquete de regalo que llevaba entre los brazos casi resbaló de sus dedos.
Sentía que el corazón golpeaba con tanta fuerza contra su pecho que apenas podía respirar.
No.
Aquello no podía ser real.
Sus ojos permanecían fijos en la escena que tenía delante.
Miran, la mujer por la que Malik estaba dispuesto a casarse, se encontraba abrazando apasionadamente a otro hombre.
No era un beso inocente.
No era un malentendido.
La m