Evans
El sonido de la puerta rompiéndose atraviesa el apartamento como una explosión, madera astillándose, metal golpeando el suelo, voces entrando al mismo tiempo.
Todo ocurre en menos de un segundo y, aun así, mi mente registra cada detalle con una claridad brutal mientras el cuerpo reacciona antes incluso de pensar. Tomo a Isabella de la muñeca y la empujo hacia el pasillo de servicio justo cuando los primeros pasos irrumpen violentamente en la sala.
—¡CORRE! —le grito.
Ella niega inmediatam