Isabella
La comprensión de que el tiempo ya no se comporta como una línea única empieza a filtrarse en nosotros de una forma inquietante, no como una idea abstracta, sino como una experiencia directa que distorsiona la manera en que percibimos incluso el acto de pensar, como si cada pensamiento estuviera ocurriendo en versiones ligeramente distintas de sí mismo dentro de capas temporales que no terminan de alinearse entre ellas. El edificio, que antes podíamos interpretar como un espacio en tra