20. Si estoy soñando, no me despiertes. (Presente)
El chico respiró profundo tres veces mientras se visualizaba fundiéndose con la música.
Llenándose de diversos colores que parecían contaminarlo, creando en él un colorido mapa musical, y es que así es como Vladímir sentía la música como colores llenos de significado que lo empujaban a dejarse llevar, que inundaban su piel, atravesaban sus venas y se repartían por su sangre hasta cada una de sus células.
Era muy complicado describirlo, porque era una sensación a la que no era fácil poner pala