116. ¿No estarás celoso, verdad?
—Su madre, ahora que lo preguntas, no sé qué paso con ella— le respondió a Vladímir, a quien volvió a colocar sobre sus piernas.
Vladímir no podía considerar que eso fuera real ¿Cómo era que ni siquiera sabía el paradero de la madre de sus hijos? Lo más normal sería que mantuviera algún tipo de contacto con ella o ella con los niños, pero que no supiera absolutamente nada, era muy extraño.
— ¿Entonces ella no tiene relación con tus hijos o no la tiene solo contigo?
—¿No estarás celoso, verdad?