Mundo ficciónIniciar sesiónLas balas llovían sobre la roca que los protegía, astillándola, manteniendo a los cuatro prácticamente acurrucados.
"¿Puedes usar un arma?" le espetó Salvaje (Diego) a Ricardo, la vacilación en sus ojos reemplazada por una concentración absoluta. Aunque sus recuerdos no habían regresado por completo, las palabras "instructor" habían despertado una memoria muscular y un instinto táctico que fluían a raudales. Asomó la cabeza rápidamente y con dos disparos precisos y controlados silenció temporalmente un punto de fuego enemigo que intentaba flanquearlos.
"¡Instructor! A las nueve en punto, esa roca baja. ¡Fuego intermitente, conténlos!" Las órdenes de Salvaje eran concisas y claras.
Ricardo no vacil&o







