Mundo ficciónIniciar sesiónEl sonido que Salvaje hizo al irse y los subsiguientes disparos que se alejaron actuaron como una barrera invisible, alejando temporalmente el peligro inminente. Dentro de la cueva, solo quedaba el sonido hueco y frío del río subterráneo, golpeando los nervios de tensión de los tres.
Las lágrimas de Valentina corrían silenciosas en la oscuridad, pero las secó rápidamente con la manga, respirando hondo el aire húmedo y helado. Sabía que no era momento de debilidad. Eva apretó su mano fría, transmitiendo fuerza en silencio.
"Vámonos." La voz de Ricardo rompió el silencio, cargada de una determinación innegable. Apoyándose en una fuerza de voluntad férrea, levantó su c







