Salgo fuera de la oficina y encuentro a Cedric.
—Regresaste...
Observo sus manos, tiene una bolsa en cada una.
—¿Creíste que no iba a regresar?
—Mmm, ¿había alguien más aquí?
Creo haber escuchado a varias personas hace un momento.
—Sí, yo que vine a traerte el almuerzo.
—Creí haber escuchado a alguien más hablando.
—No te preocupes y vamos a almorzar.
—¿Los dos? ¿Pero qué hace aquí aún? Se supone que todos están libres para descansar, ya que mañana será un día algo tedioso.
—Entonces, ¿por qué