Matteo baja de un taxi y se queda frente a la residencia de Camelia.
Es recibido por el servicio, indicándole dónde sentarse hasta que ella pueda atenderlo.
Observa detenidamente la sala de estar, viendo en ella retratos de Cedric, tanto de cuando era niño como adolescente, varias graduaciones, medallas de honor y otros títulos.
Hay una pared que está completamente dedicada a él.
—Vaya…
Dice entre dientes, sonriendo con desgano.
—Matteo, bienvenido a mi casa.
Espeta Camelia con entusiasmo mient