—¡Ahhh!
Cedric empuja sus caderas con violencia.
No sé cómo terminamos aquí. Hace un momento necesitaba una respuesta y ahora estoy recibiendo todo lo contrario a eso.
Clavo mis uñas en cualquier parte de su cuerpo que pueda sostener, porque está doliendo.
Está siendo duro.
Y mi cuerpo se contrae por tanta fuerza.
—Ahhh, despa... ahhh, Cedric...
Aprieto los dedos de mis pies y mi boca se abre mientras aprieto los ojos con fuerza.
Entonces sus labios húmedos y calientes se unen a los míos, succi