No sé dónde tenía la cabeza cuando acepté estar con este hombre y no lo detuve a tiempo. Lo único que sé es que el placer que este hombre me está provocando está destrozando cada parte de mí.
—¡Ahh!
Suelto sin contenerme, sintiendo el tirón de mi zona sensible mientras sus dedos me abrían lentamente a profundidad, como si quisiera acabar con mi poca cordura.
Quise escapar. Huí de esta tentación durante demasiado tiempo, pero mi cuerpo terminó traicionando a mi cordura. Sus labios suaves, su