Desde que Cris y yo revelamos nuestros verdaderos sentimientos hemos estado más unidos que nunca, compartimos cada momento juntos. Tampoco es que estemos pegados todo el día, pero siempre buscamos un momento para nosotros. El nombre de Diego Álvarez ha desaparecido de mi vocabulario.
Ya van seis semanas desde que Cristian decidió perder su virginidad conmigo haciéndonos el amor. Ahora es todo un Dios del sexo. Puedo decir que no había disfrutado tanto hacerlo como lo disfruto con mi amor, ¡SI