Capítulo 71.
Capítulo 71
Alejandro.
La ecografía con esa foto innegable de mi hijo seguía sobre el escritorio, convertida en un ancla que me impedía respirar. El papel, fino y delicado, era para mí más pesado que el plomo. Alexis permanecía en silencio, viendo cómo mi mundo se reconfiguraba por completo.
—No me importa el dinero, Alexis —dije, levantando la vista. Mis ojos no estaban húmedos, estaban secos y cargados de una determinación salvaje—. No me importa cuánto cueste. Pon a cada investigador privado