–16/08/2020. El día en que traje a mi hija al mundo. Tan hermosa, tan pequeña, tan viva– dijo Carla, mirándome con malicia, como si quisiera golpear justo donde más me dolía: la muerte de mi hija.
Leonardo me miró, receloso y preocupado, y entonces entendí por qué había estado observando la fecha en la lápida de mi hija. Ella y Dalia habían nacido el mismo día.
–Papá, ¿es mi cumpleaños?– preguntó Dalia, con los ojitos brillando.
–Sí, querida. Será dentro de unos días–
–Escuché que nunca tuviste