POV JULIA
Cuando Leonardo me besó, mi corazón se aceleró y me quedé en shock, pues no esperaba que lo hiciera después de todo lo que ocurrió. Y cuando él se apartó, sentí un miedo súbito, el miedo de perderlo. Entonces sostuve su cuello y tomé sus labios otra vez, esta vez con deseo.
Cuando nos besábamos antes, yo sentía rabia de mí misma por dejarlo tocarme, rabia de mi cuerpo por disfrutar de los toques de aquel a quien consideraba el culpable de toda la desgracia de mi vida.
Pero después de