Alessandro se levantó para salir del aula y vio las miradas de todos sobre él, pero no eran las miradas de pena y compasión de antes, sino miradas extrañas, de desprecio a asco, y burla, principalmente por parte de las mujeres.
Rose se acercó a él al notar que las miradas también estaban sobre ella; miradas de malicia por parte de los chicos y miradas de burla y desprecio por parte de las chicas.
—Qué asco— comentó una chica que miraba el celular.
—Solo tiene cara, porque lo demás deja mucho qu