Leonardo se acercó al ver la reacción de la hija, y al ver el contenido de la caja, la sujetó por el brazo, dejándola detrás de su espalda en un gesto instintivo de protección. Al ver tal gesto, todos los guardias en el perímetro se acercaron, alarmados y en alerta, desenfundando sus armas en cuanto visualizaron el objeto dentro de la caja.
Los invitados quedaron alarmados y asustados mientras los guardias formaban una barrera humana, impidiéndoles acercarse al epicentro de la confusión.
— ¿Qué