Leonardo se acercó a Júlia, mirándola intensamente mientras buscaba una explicación.
–¿Cómo que esperaste por mí durante 6 años?–
Júlia devolvió la mirada intensa, sus ojos llenándose de lágrimas que amenazaban con caer, y los labios temblorosos, tanto por la rabia como por el nerviosismo de tocar ese tema que llevaba años atorado en su garganta.
Leonardo esperaba ansioso la respuesta, pero sintió a Júlia soltar su mano y girar el rostro hacia un lado.
–Tú mismo lo dijiste antes, dijiste que qu