Capítulo 118. Intimidación
"Augusto"
La cena fue solo una excusa. En cuanto retiraron los platos, mi padre me llamó a la sala de estar; ya me imaginaba el rumbo que tomaría la conversación, probablemente me regañaría por mi asociación con Marcelo.
— Augusto, hablemos como adultos —comenzó. Había despachado a Oliver, quien se fue con mala cara por no participar en la charla—. Puedes volver a tu cargo. Y tendrás tu lugar garantizado en el consejo, al lado de César. Pero, para eso, necesitas tener sentido común y terminar c