Capítulo 117. Nueva amenaza
"Isabella"
A regañadientes, Augusto logró pasar el período de reposo y, justo después, fuimos invitados a cenar a casa de sus padres. Yo no tenía las más mínimas ganas de ir, pero él no rechazó la invitación.
Y así me vi fingiendo una sonrisa en el rostro para saludar a su madre, a su padre y a Diana. Solo la abuela recibió una sonrisa verdadera y un abrazo apretado. La situación, sin embargo, se volvió aún más incómoda con la presencia de Oliver, exhibiendo esa irritante sonrisa llena de dient