"Viktor"
La aguja de Elena atravesó la piel de mi costilla con una precisión despiadada. Mantuve la mirada fija en la pared descascarada al frente. El olor a alcohol en aquel consultorio improvisado era preferible al olor a metal y alcantarilla de donde yo había venido.
— Si tengo que coserte una vez más esta semana, vas a parecer una colcha de retazos —su voz estaba ronca de cansancio—. O un cadáver bien hilvanado.
— Tendré más cuidado —gruñí, sintiendo el tirón del hilo.
— Eso fue lo que diji