XXVI. ¿Esperabas por mí?
Punto de vista de Anastasia Wilde
La habitación está en penumbras, pero a través de las cortinas abiertas se filtra la luz de la luna y veo la silueta de un hombre cargando a mi hijo.
Todas las alarmas se encienden en mí y me voy acercando poco a poco, rezando por que la alfombra del suelo amortigüe mis pisadas.
Cuando estoy más cerca lo veo con mayor detalle y lo escucho, ¿está acunando y meciendo a James, mientras le tararea una nana?
¿Quién es este intruso?
De repente se gira y me asombro al