XXVIII. Vámonos a casa
Punto de Vista de Oliver Wilde
Llevamos a Megan al hospital a que le aplicaran un sedante, porque estaba destrozada debido a lo sucedido, examinar la condición de ella y la bebé, que gracias a todos los cielos estaba bien.
Tenía un miedo terrible de que el problema médico de Megan hubiese empeorado, pero como no hubo ningún traumatismo ni nada, el conteo de los anticuerpos seguía estable y las inyecciones estaban haciendo su función, hasta ahora, no era necesario que donara sangre a la niña.