SEIK
A Kevin le encantaba llevarme al límite, el muy cabrón. Sabía perfectamente que no podía rechazar un duelo, y lo aprovechaba sin dudar. Además, sabía que Aria aún no estaba marcada, lo que significaba que puede llevarsela si el resultado del combate era favorable para él. Por eso me desafiaba, por eso buscaba alterarme, provocarme, empujarme hasta el borde.
Pero no lo iba a conseguir.
Voy a destrozarlo.
Cuando mi hermano Kael dió la señal para comenzar, Kevin se quitó la camiseta y me lanz