Mundo ficciónIniciar sesiónEl lunes empezó con un coche negro aparcado frente a la entrada principal.
No era el tipo de coche que se veía normalmente en el pueblo. No era el utilitario del gerente local ni la furgoneta del proveedor de material. Era uno de esos coches que no tienen ninguna característica llamativa y por eso llaman la atención: color oscuro, limpio, sin un solo rasguño, con esa quietud de objeto que sabe exactamente cuánto vale.
Valerie lo vio al p







