Ecos de mentiras (1era. Parte)
Unos días después
New York
Galvin
Sabes… en medicina hay tres maneras de acabar con una enfermedad. Una es entrar a matar, cortar y quemar hasta que no quede nada, aunque el paciente quede hecho un despojo. Otra, ir poco a poco, debilitando al parásito hasta que se rinda por sí solo. Y la última… bueno, es la de los imbéciles: quedarse mirando cómo el mal se propaga mientras uno reza por un milagro.
En la vida pasa igual. Cuando algo —o alguien— nos perturba, no siempre conviene sacar la bander