Ken se queda lelo y me mira esperando que suelte mi idea.
—Le contaré todo, sabes que mi madre inventa cosas y tu papá es muy bueno, cederá. Ya pasó el plazo y le debo a mi hermano que conozca la verdad.
Mi odioso me agarra la cara, sus ojos buscando arrepentimiento, pero no lo conseguirá. Estoy decidida, mi hermano tal vez me odie, pero si fuera mi situación agradecería la información. Somos distintos, pero al menos seré su hermana y acabaré esta falsa.
—¿Estás segura? —Ken dudo y asentí—.