Nuestras miradas tan distintas se encuentran y esas palabras me golpean fuerte. Sinceramente no tengo idea. Me mantuve al margen por no incomodar a Oscar y me hice de la vista larga. Pero se siente feo, saber que pude ayudar y me hice el loco.
—No pensé que estuviera tan mal —dije avergonzado y mi papá se ha quedado serio—. Además, ¿cómo sabes? —Voy hacia la estufa y veo que se sube un poco la leche.
Levanté la olla y se derramó un poco de leche en la hornilla. Si mi mamá estuviera se molestar