Kendrick
Son las agonizantes cuatro de la madrugada, me encuentro desesperado porque salga el sol y poder visitar a mi nena. Estoy tirado en la grama al frente del bohío dónde fue mi primer beso con Tiara. La angustia me tiene demente, por primera vez tengo miedo y necesito que me vuelva a mirar. Anhelo sus ojos oscuros unidos con los míos, quiero que me sonría y poder perderme en ella. Mi mente vuelve a ese instante que pasaron las imágenes y su dolor me devastó. M*****a sea, duele ser el cul