Llevaba más de dos semanas acompañando a Antoine a recorrer la ciudad. A pesar de los intentos de Said para mantenerme ocupada en la empresa al enterarse de que saldría con Antoine, no pudo encerrarme y mucho menos obligarme a hacer lo que él quisiera. Ya no sé cómo dejarle saber que entre el francés y yo no hay nada, solo es un amigo. Pero no, las veces que he intentado explicarle no me escucha.
¡Agh! Es tan frustrante.
Así que decidí esperarlo para conversar con él, ojalá funcione esta vez, d