El vestíbulo del Hotel Emperador olía a perfume caro y a traiciones pendientes.
Isadora llegó quince minutos antes de la hora acordada, suficiente tiempo para estudiar las salidas, identificar a los guardaespaldas discretos del Especialista posicionados en puntos estratégicos, y prepararse mentalmente para lo que venía. Camila Vega había solicitado esta reunión a través de intermediarios, prometiendo información sobre Andrés a cambio de "una conversación civilizada".
Civilizada. La palabra resu